Memoria 2

 Los restos perdidos.

La madre de papá. Nunca se supo si sus restos tuvieron sepultura o fue a una fosa común.

En el cementerio deben estar.

El primero de los hijos de mis padres. El primogénito. Mi hermano. También estará en ese mismo campo santo. En Fañanás. 

Y se vivía mejor, dicen.

El segundo hijo de mis padres, ya en Huesca, también se perdió.

La primera mujer del padre de mamá tuvo sepultura. Él también. Mi abuela, su segunda mujer en nicho distinto. Decía que no se la enterrara con él, por respeto a la primera.

En Tardienta. Sus nichos para mientras ese cementerio resista.

Mi madre y mi padre no tienen sus nichos para siempre. No podré intervenir porque la vida no me dará. 

Los cementerios acaban siendo lugares de olvido.

El recuerdo en la memoria.

Memoria que con el tiempo se perderá.

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